‘Así Somos Nosotras’ con Dolors Guiu: “Cada persona tiene su valor y debe poder desarrollarse sin sufrir ninguna discriminación”
“Llegó un momento en que mi hija me dijo: ‘a mi hermano no le dices nunca, ten cuidado, si vienes de noche y ves a una chica y ves que se incomoda cruza de acera, no las molestes, compórtate...’. Y, es verdad, daba por hecho que mi hijo tenía que entender eso, pero en cambio a mi hija le decía que tuviera cuidado y entonces pensé, ¡ostras!, no me gusta y en cuanto salió la convocatoria de agente de igualdad dije: ‘algo hay que hacer, voy a poner mi granito de arena para contribuir a la igualdad entre ellos dos y me aporta muchísimo, estoy muy contenta, se me abren muchas puertas, aprendo, no sé, me encanta hacerlo”.
Según ella se define es una “apasionada del aprendizaje, tengo una curiosidad insaciable, siempre estoy estudiando”. De hecho, Dolors es graduada en Historia y ahora, a sus 57 años, está estudiado Historia del Arte, pero “a través de la Universidad de la Experiencia -dice-, o sea, ya más tranquila". Trabaja en la ONCE desde hace 35 años, para ella “casi toda una vida”, pasando por varios departamentos: “estuve en la secretaría particular de la Delegación Territorial, después en la Asesoría Jurídica y, actualmente, estoy en la secretaría del Servicio Bibliográfico en Barcelona”. El principal punto de inflexión en su vida, según ella misma asegura, fue la maternidad.
También se considera “una apasionada de la igualdad. Me implico muchísimo en estos ámbitos y espero seguir haciéndolo siempre”, asegura. Para ella, la palabra “igualdad” es sinónimo de “justicia” y “respeto”; “justicia porque la igualdad de oportunidades tiene que ser para todo el mundo, independientemente de su origen, de su condición sexual, de quien sea, de sus capacidades, es primordial, y el respeto porque cada persona tiene su valor y tiene que poder desarrollarse sin ninguna discriminación, es fundamental. Entonces para todo esto tenemos que crear una convivencia equitativa, una convivencia asertiva, generosa, que es lo que nos hace falta, a nadie le gusta perder privilegios, yo soy de las que opina que los hombres no pierden privilegios, sino que los comparten, por lo tanto, creo que ese es el camino y nos interpela a todos”, explica.
Desde esta perspectiva considera que “la ONCE es un reflejo de la sociedad, al estar creado por personas arrastramos nuestros sesgos, pero creo que se está haciendo muchísimo trabajo, las políticas de igualdad, de conciliación e inclusión son muy buenas, pero sí, nos queda una asignatura pendiente y es que los puestos de poder, de decisión, siguen siendo masculinos. Yo ahora mismo en Cataluña, y supongo que será así en todos los sitios, trabajo con mujeres, con mandos intermedios que son la caña, que son muy potentes, que están muy empoderadas y yo creo que ellas son el futuro de la ONCE”, afirma.
Dolors Guiu dice sentirse satisfecha con cada paso que va dando. “Yo vivo al día, sobre todo tengo los ojos siempre abiertos, en todas las puertas que se me abren, meto la cabeza, si el proyecto me gusta allá que voy, con el corazón, con la pasión y entonces, pues cuando pones corazón y pasión entiendo que siempre sales satisfecha, si no, siempre hay algo que aprender”, reconoce.
Ella dice no haber sentido una discriminación directa por ser mujer, pero, piensa que “como vivimos en una sociedad preeminentemente patriarcal y una sociedad que culturalmente y socialmente está montada para el éxito de los hombres, ya que realmente son los que históricamente han tenido disponibilidad para el trabajo, han estado más presentes en el espacio público, por lo tanto tienen más reconocimiento social, ocupan más puestos de liderazgo, todo esto creo que ha afectado a las mujeres en muchísimas cosas y, sobre todo, en que se penaliza nuestra ambición en ese sentido”.
Por eso, recomienda a todas las mujeres “poner en valor sus capacidades, que no se dejen manipular por las expectativas que esperen de ellas, que creen redes femeninas alrededor que son muy potentes, que de verdad nos podemos ayudar mucho entre nosotras”. A las mujeres con discapacidad “sobre todo, les diría que su discapacidad no limita su talento, que las barreras están fuera, que no se las pongan ellas y que juntas podremos vencerlas”, concluye.