Cuando la historia se puede ver y tocar: El Arqueológico Nacional y el Museo Tiflológico se unen para conocer el arte de Grecia y Roma con las manos
Ambos museos abren hasta diciembre un ciclo de visitas combinadas accesibles para personas con y sin discapacidad visual
En su apuesta por lograr que la cultura sea un bien accesible para todas las personas, el Museo Tiflológico de la ONCE y el Museo Arqueológico Nacional (MAN) han puesto en marcha, desde el pasado mes de marzo, un programa de ‘visitas combinadas’ para público con y sin discapacidad visual, en la que las obras expuestas pueden verse y tocarse en una experiencia conjunta.
‘La historia que se puede ver y tocar: nuevas formas de leer el pasado’ es el título de esta actividad que estará vigente hasta diciembre de este año, y que invita a los visitantes a realizar un viaje por la cultura grecorromana, desde la mitología hasta el ocio, mediante una selección de relatos y piezas que se complementan entre ambos museos, ofreciendo una visión amplia y conectada de este periodo histórico, por primera vez con un recorrido táctil.
Se trata de un paso más en la colaboración que desde la remodelación del MAN en 2014 con la ONCE permitió incorporar importantes medidas destinadas a garantizar la accesibilidad a personas con discapacidad física y sensorial, entre ellas las personas ciegas o con discapacidad visual, con el desarrollo de 17 estaciones táctiles ubicadas a lo largo de la exposición permanente. En ellas hay reproducciones de los objetos originales, relieves táctiles, modelos y mapas, textos en macrocaracteres y braille, que se complementan con una aplicación específica de la guía multimedia para completar la visita con locuciones de las diversas estaciones.
“El apoyo de la ONCE al MAN ha sido muy importante, especialmente desde la reforma del Museo donde la accesibilidad estaba en el corazón del proyecto de reforma”, explica a Así Somos la directora del MAN, Isabel Izquierdo. “Ahora, con este programa de visitas combinadas, damos un paso más en el refuerzo y mejora de esta colaboración”, asegura.
Las visitas incorporan recursos táctiles como maquetas, reproducciones, diagramas y otros materiales, diseñados ad hoc para la exploración con las manos, así como réplicas del arte grecorromano de las que ya se disponen en las estaciones táctiles del MAN. Se trata de dos visitas, una a cada uno de los espacios, con la idea de complementar la didáctida.
Por otro lado, según Angel Luis Gómez, director de Promoción Cultural, Atención al Mayor, Juventud, Ocio y Deporte de la ONCE, se trata de otra oportunidad para mostrar “nuestro interés en colaborar con otros espacios museísticos, entidades amigas y hermanas, para seguir incidiendo en la cultura para todos” .
Tocar la cultura clásica
Para disfrutar de esta experiencia hay que inscribirse previamente, ya que las plazas son limitadas. Las personas, con o sin discapacidad, interesadas en participar podrán reservar las fechas de ambas visitas, mediante este formulario de inscripción.
No es imprescindible realizar las visitas de ambas instituciones en el mismo mes, y cada visitante podrá organizarlas como prefiera. La actividad es gratuita y tiene una duración estimada de 90 minutos en cada museo.
El Museo Arqueológico Nacional cuenta con materiales y réplicas de la cultura clásica que pueden tocarse, al igual que en el Museo Tiflológico de la ONCE, en donde la actividad se centrará en Grecia y Roma con las maquetas del Partenón , el Coliseo y el Acueducto de Segovia como piezas fundamentales, además de relieves y esculturas de la época, como explica Fran Maldonado, jefe del Departamento de Promoción Cultural y Artística de la ONCE.
“Esto ha surgido como a raíz de retomar esa colaboración de aquellos años y de repensar un poco qué podíamos hacer. Y visto con las profesionales del MAM, veíamos que teníamos muchos puntos en común y que podíamos ofrecer una visita gratuita, guiada a personas con y sin discapacidad visual, en las que las personas pudieran acercarse a la cultura grecorromana desde muchas perspectivas, desde los propios materiales que tienen en el MAN y que se pueden tocar, se pueden oír, están ahí escritos y el material que contamos en el Tiflológico, como son nuestras maquetas, sobre todo tres que están muy relacionadas con el mundo grecorromano y que son el Partenón con sus relieves, el Coliseo y el Acueducto de Segovia”, nos cuenta, asegurando que la propuesta ha sido más que bien acogida.
"Las estaciones del Arqueológico están muy bien porque hacen reproducciones tanto de esculturas, de vasijas, de objetos de la vida cotidiana romana o griega, o incluso reproducciones de armas, de puntas de lanza, de cuchillos de piedra y si te da una idea. Luego, donde están las reproducciones, hay una cartela en braille que te lo explica. Además de las explicaciones de Azucena (que es la guía) que te aclara dudas o te dice cómo son los colores de los objetos, de las vasijas... Porque por muy bien que te expliquen las cosas si no tocas se hace complicado, y de esta forma te haces una idea francamente buena” comenta Ernesto de Gregorio, afiliado a la ONCE y visitante asiduo de espacios mujseísticos -el Reina Sofía, Lázaro Galdiano, Thyssen, etc.-, y por supuesto, el Museo Tiflológico, donde conoce las maquetas que la visita propone, pero al que no le importa volver a explorar con sus manos. “Yo ya las vi en su momento, pero lógicamente volver a tocar las maquetas te refresca tus recuerdos, las sensaciones, y es ideal, porque hablar de los luchadores en el circo romano y a la vez tocar el Coliseo pues te da una información extraordinaria”, afirma.
Junto a él, Luz Cuevas, otra de las primeras participantes en estas visitas, y además guía voluntaria del la Confederación Española de Aulas de la Tercera Edad (CEATE) en el Museo Tiflológico, sin discapacidad visual, considera que todo el mundo debería vivir la experiencia para comprender que la cultura y los museos deben ser espacios accesibles para todas las personas: "Creo que el futuro de los museos es hacer las visitas accesibles para todo el mundo. Yo entiendo que no vas a ponerte a tocar un cuadro de Sorolla, pero de alguna manera acercarlas al mayor número de visitantes y poder ser lo más inmersivas posible me parece importantísimo, porque todos tenemos derecho a la cultura y a disfrutar, es algo que nos enriquece la vida. A mí cualquier iniciativa en este sentido me parece una experiencia preciosa", afirma Luz.
Por ello, De Gregorio no duda en animar a todas las personas a disfrutar de estas visitas: “Es una iniciativa francamente loable y que hay que fomentar. Y animaría a las personas que no lo conozcan, ciegas o no, a que se animen a participar, porque cuanta más información mejor para nuestra cultura y aprendizaje, en este caso de las culturas antiguas, como la romana, la griega, o cualquier otra, como la egipcia, por ejemplo”.
Construyendo museos accesibles: del plan a la experiencia
La accesibilidad es un tema clave para garantizar que todas las personas disfruten de la cultura. Con este objetivo, el Museo Arqueológico Nacional presentó el pasado 25 de marzo su Plan General de Accesibilidad para dar a conocer las acciones y compromisos que se han puesto en marcha en este año 2026.
Y para ahondar en la realidad de los museos inclusivos, tuvo lugar una mesa redonda que sirvió como espacio de encuentro y diálogo en torno a los retos, avances y buenas prácticas en materia de accesibilidad.
A lo largo de esta jornada, profesionales del ámbito museístico, centros escolares, asociaciones y entidades sociales y privadas compartieron experiencias y reflexiones sobre cómo hacer de los museos lugares abiertos y sensibles a la diversidad del público.
La jornada contó, entre otros, con la participación de Maldonado para hablar de la experiencia de colaboración entre la ONCE y el MAN. Una colaboración, que en opinión de Maje Rubio, arqueóloga y conservadora del Departamento de Difusión del MAN, ha sido imprescindible para que este prestigioso museo sea cada véz más accesible y haya ido ampliando su atención a todo tipo de dispapacidades. "Fue fundamental para el desarrollo de las estaciones táctiles y de todo el conjunto de herramientas. Pero es que ahora estamos desarrollando otra faceta, como son estas visitas combinadas, y sinceramente yo creo que en el futuro vamos a seguir desarrollando nuevos aspectos -explica a nuestra revista-. De hecho, cuando las planteamos dijimos, bueno ¿qué vamos a tratar? Y empezamos por el mundo clásico, pero también hablamos de la Edad Media... Es decir, la idea es poder mantener en el tiempo, como hemos hecho con talleres como 'Ponte en Mi Lugar' o con 'Museo en Tus Manos', una oferta de visitas que sea habitual, que no sean cosas esporádicas que se hagan de vez en cuando. De hecho, estas visitas combinadas se van a desarrollar de aquí al mes de diciembre. Ese, yo creo, debe ser el futuro de esta colaboración con la ONCE, mantener siempre una oferta estable de actividades".
El encuentro estuvo dirigido a todos los profesionales del ámbito cultural y educativo; también personal de museos, centros culturales y asociaciones o fundaciones relacionadas con las personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social; profesorado y alumnado de universidad y centros de formación profesional. El objetivo: concienciar sobre la diversidad y compartir el camino hacia un museo más participativo.
"La accesibilidad en nuestro museo ha sido importante desde siempre. Otra cosa es que con motivo de la obra la hayamos podido abordar más a fondo. Pero además es que yo creo que se ha convertido en una bandera. Es decir, si queremos que el museo realmente sea de todos, tendremos que hacer que sea de todos. Y hay que cambiar completamente la perspectiva que yo creo que, no solo aquí, en muchísimos museos, se ha cambiado ya completamente. Y sobre todo, es muy importante contar con los demás, con los que realmente queremos que vengan. Porque si no sabemos qué quieren o qué necesitan, pues no van a venir. Con lo cual yo creo que ese feedback entre el museo y el resto de la gente que quiere venir este gran espacio es fundamental", apostilla Maje Rubio.