La Ley Europea de Accesibilidad impulsa la lectura digital sin barreras en el Día del Libro
La celebración del Día del Libro y de Sant Jordi celebrado el pasado 23 de abril ha puesto el foco este año en la accesibilidad digital, tras la entrada en vigor de la Ley Europea de Accesibilidad, que obliga a garantizar que los libros electrónicos y sus plataformas “sean utilizables por toda la ciudadanía”.
Aplicable desde el 28 de junio de 2025, esta normativa marca un cambio de paradigma al exigir que no solo los contenidos digitales, sino también los dispositivos de lectura, aplicaciones y servicios asociados, cumplan criterios de accesibilidad. El objetivo es “asegurar que ninguna persona quede excluida del acceso a la cultura” en un entorno cada vez más digitalizado.
La accesibilidad, según este enfoque, abarca toda la experiencia de lectura: desde dispositivos como e-books, tabletas o teléfonos móviles con funciones adaptadas, ajustes de tamaño de texto, contraste o lectura por voz, hasta plataformas compatibles con tecnologías de apoyo y contenidos estructurados de forma comprensible.
El director de AccessibleEU, Jesús Hernández Galán, destacó que, aunque la lectura digital ha ampliado el acceso a los contenidos, “aún existen barreras que dificultan que todas las personas puedan leer en igualdad de condiciones”. En su opinión, el reto es garantizar que “cualquier usuario pueda acceder, navegar y leer de forma autónoma, independientemente del dispositivo o la plataforma”.
Este modelo de accesibilidad no solo beneficia a las personas con discapacidad, sino también a otros colectivos, como las personas mayores o quienes utilizan distintos dispositivos y entornos digitales, mejorando la experiencia de lectura de forma generalizada.
Así, en una jornada simbólica como Sant Jordi, el mensaje es claro: “la cultura solo es verdaderamente universal cuando puede disfrutarse sin barreras, también en el ámbito digital”.