Una delegación del CERMI visita la exposición “La bandera que vino de la mar” en el Museo Naval de Madrid
Con el objetivo de promover el acceso de las personas con discapacidad al patrimonio histórico
Una delegación del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) visitó la exposición temporal “La bandera que vino de la mar. Los colores que nos identifican”, en el Museo Naval de Madrid, con el objetivo de acercar la cultura de defensa y la historia naval de España a las personas con discapacidad en un entorno que ha reforzado recientemente su accesibilidad universal.
La muestra propone un recorrido histórico por el origen y la evolución de la bandera española desde el siglo XVIII hasta la actualidad. Su punto de partida se sitúa en 1785, cuando el rey Carlos III decidió que los buques de la Armada lucieran una bandera fácilmente reconocible en la mar, adoptando los colores rojo y amarillo. Con el paso del tiempo, estos colores dejaron de ser exclusivos de la Marina para convertirse en símbolo nacional, proceso que culminó en 1843, durante el reinado de Isabel II, cuando un Real Decreto los estableció oficialmente como bandera de España.
Durante la visita, la delegación del CERMI recorrió los distintos ámbitos temáticos de la exposición, que reúne 57 piezas originales, muchas de ellas restauradas para la ocasión y nunca antes expuestas por su tamaño o fragilidad. Entre otros contenidos, la muestra aborda el decreto de 1785 que dio origen a la enseña naval, la evolución del escudo de España en la bandera, el papel de la bandera de combate de la Armada en distintos episodios históricos y la progresiva extensión del pabellón rojigualdo desde los buques de guerra a la sociedad civil.
Esta iniciativa se enmarca en la colaboración entre el movimiento social de la discapacidad organizado -con la participación del CERMI, la Fundación ONCE y la Asociación de Militares y Guardias Civiles con Discapacidad (ACIME)- y las instituciones dependientes del Ministerio de Defensa de España, con el fin de promover que el patrimonio histórico y militar sea comprensible y accesible para todas las personas. En este contexto, el Museo Naval desarrolla además actividades inclusivas dirigidas a distintos públicos, entre ellas visitas guiadas adaptadas para personas con discapacidad.
La exposición se consolida como una propuesta cultural de referencia en Madrid, tanto por el valor histórico de las piezas que reúne como por su vocación de apertura a toda la ciudadanía. Entre otras visitas institucionales destacadas, la muestra ha recibido recientemente la de Reina Sofía de España.
El CERMI valora positivamente iniciativas que avanzan en la accesibilidad del patrimonio cultural y recuerda que la participación plena de las personas con discapacidad en la vida cultural forma parte del ejercicio efectivo de los derechos humanos. La entidad continuará colaborando con las instituciones públicas para garantizar que los espacios culturales y de memoria colectiva sean inclusivos y accesibles para toda la sociedad.