un auditor mirando con lupa las certificaciones de la ONCE en seguridad

¿Qué suponen las Auditorías de Seguridad?

Las auditorías de Seguridad de la ONCE, ISO y WLA, representan un proceso obligatorio anual, en el que se verifica la protección de la información relacionada con el área de juego, valorando el sistema de protección implantado en la ONCE desde un enfoque evolutivo y de mejora.

Todos los años, desde hace un par de décadas, el área de juego de la ONCE se somete al examen por parte de una empresa externa, experta en seguridad, que evalúa el Sistema implementado en la ONCE para proteger la información relacionada con el juego y sus procesos.

Se trata de medir el grado de eficacia y mejora del citado sistema respecto a dos normas o estándares de referencia, la Norma Internacional ISO 27001 aplicable a organizaciones o empresas que desarrollan su actividad en diferentes sectores de la economía y el Estándar Internacional WLA, propio y específico del sector del juego y de las loterías, de forma que sin estar certificado en el primero, no se puede obtener la segunda certificación.

Así, quedan fuera de dicho examen procesos o informaciones propios de otras áreas de gestión como los servicios para afiliados, los servicios médicos, los procesos de contratación de obras, la contabilidad, el pago de las nóminas etc. En esta ocasión, no queremos centrarnos en la mecánica o en la operativa de las sesiones evaluatorias, sino trasladar la relevancia y significado de lo que representa obtener y mantener los correspondientes certificados de Seguridad ISO y WLA, en un panorama donde seguridad y credibilidad han de ir de la mano.

Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información

Existe en la ONCE un sistema conocido como SGSI, que significa “Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información”, que opera como un conjunto de medidas y soluciones de naturaleza preventiva y correctiva ante las diferentes situaciones de vulnerabilidad que pudieran producirse contra la gestión del área de juego, en particular, contra los activos, los bienes, equipos, los procesos, la información, el tráfico o flujo de la misma y su relación con los clientes o jugadores.

Es obligatoria su implantación para empresas que desarrollan su actividad en distintos ámbitos de la actividad económica y comercial y, en concreto, también lo es para las loterías y operadores de juego que realizan este tipo de actividad, debiendo superar procesos de verificación externa como las auditorías, demostrando su solvencia ante todo tipo de problemas que pudieran suscitarse, como catástrofes naturales, ataques informáticos o de las telecomunicaciones, interrupción de los procesos operativos o comerciales, problemas tecnológicos en la gestión de la información, etc.

Algunos ejemplos evidentes propios de incidencias que podrían ocurrir son: 

•    La caída del sistema de ventas a través de los TPV por un problema en las comunicaciones.
•    La interrupción del transporte de productos de lotería a los puntos de venta.
•    La caída o bloqueo de JuegosONCE.
•    El bloqueo o imposibilidad de producir o imprimir los conocidos cupones en el CLP (Centro Logístico y de Producción de Lotería de la ONCE).
•    La imposibilidad o dificultad para celebrar los sorteos diarios.

Todos ellos, además de muchos otros, podrían generar un impacto negativo para la ONCE, tanto en el plano estrictamente comercial u operativo, como en el reputacional de la Institución. Por ello la imperiosa necesidad de poseer, mantener y mejorar progresivamente el aludido SGSI de la ONCE, alineado con los dos estándares internacionales de referencia, necesario para poder participar en consorcios internacionales como el de Eurojackpot, que permiten el acceso a mercados internacionales.

Así las cosas, realizar periódicamente las auditorías de Seguridad es garantía de continuidad y mejora, haciendo cada vez una Lotería más segura, transparente y que por tanto genere en los jugadores y en la sociedad un sentimiento cada vez de mayor confianza y aceptación.

De esta forma, los auditores externos son una especie de “árbitros de la eficacia” de los Sistemas de Seguridad de la Información, capaces de medir y evaluar el grado de mejora de dichos sistemas, en contextos económicos y sociales cada vez más complejos y vulnerables, en los que la información es un elemento clave para conseguir los objetivos planificados.

Dos décadas de reconocida trayectoria de solvencia y mejora en el SGSI de nuestra Institución, superando las auditorías de Seguridad, son premisa necesaria para reincidir en el conocido planteamiento de ONCE como Lotería Social, Segura y Responsable.

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