España regresa de Milán Cortina 2026 con cuatro medallas, un diploma y un equipo de garantías para el futuro
Con 21 años Audrey Pascual logra dos oros, una plata y un bronce tras una actuación memorable en los Juegos Paralímpicos de invierno
El Equipo Paralímpico Español que compitió entre el 6 y el 15 de marzo en los Juegos de Invierno de Milán Cortina 2026 concluyó su participación con un balance de dos medallas de oro, una de plata y una de bronce, todas ellas de la esquiadora alpina Audrey Pascual, más un diploma paralímpico de María Martín-Granizo. El resultado colocó a España en el 15º puesto del medallero general por países, encabezado nuevamente por China, con 44 metales (15 de oro, 13 de plata y 16 de bronce), por delante de Estados Unidos, con 23 (12, 5 y 6), y Rusia, con 12 (8, 1 y 3).
“Nuestros deportistas son un gran referente para mucha gente con discapacidad, que gracias a verlos se animan y toman la decisión de luchar en sus carreras diarias” dijo a los medios el presidente del Comité Paralímpico Español (CPE), Alberto Durán, destacando la importancia del deporte y de estos Juegos. También agradeció la cobertura mediática realizada en nuestro país, así como la presencia de distintas autoridades políticas. “Creo que es muy importante que la administración nos acompañe”, concluyó.
Cuatro medallas para Audrey
La gran protagonista del equipo español en estos Juegos fue Audrey Pascual, quien con una actuación memorable se proclamó campeona paralímpica en las pruebas de supergigante y combinada alpina, y sumó además una plata en el descenso y un bronce en el eslalon entre las mujeres con discapacidad física que compiten sentadas. No pudo lograr el pleno de metales porque sufrió una caída en la primera manga del gigante, prueba en la que aspiraba al oro.
Pascual que nació sin tibias debido a una agenesia bilateral, entrena habitualmente con la Fundación También en la estación granadina de Sierra Nevada y estudia Comunicación Audiovisual en la Universidad de Granada.
Tras su última prueba, en la que consiguió el bronce en eslalon, Pascual hizo un balance muy positivo de estos Juegos a los que calificó “de diez”. “Me daba un poco de miedo que pudiesen conmigo a nivel mental, con la presión y exigencia que me pongo, pero los nervios los he sabido llevar muy bien”, añadió la abanderada española, antes de confirmar que, tras el éxito, regresará a sus clases y desconectará unas semanas con un merecido viaje.
Un diploma y equipo de futuro
La leonesa María Martín-Granizo, por su parte, consiguió el único diploma paralímpico de la expedición española al ser octava en el eslalon para esquiadoras con discapacidad física que compiten de pie. La deportista de 19 años se salió del trazado en el gigante, la otra prueba en la que participó, y fue descalificada.
María nació sin la pierna derecha y forma parte del Equipo Allianz de Promesas Paralímpicas de Deportes de Invierno, con el que entrena regularmente en La Molina (Gerona). Además, estudia Nutrición Humana y Dietética y es doble campeona mundial de surf.
Es también integrante de este equipo la benjamina de la delegación española, Iraide Rodríguez, que rozó el diploma al ser novena en el eslalon y undécima en el gigante de la categoría sentadas. A sus 17 años, Iraide está terminando el bachillerato internacional, quiere estudiar Medicina y es miembro además del Equipo Cofidis de Promesas de Ciclismo.
Cerca del diploma estuvo igualmente Emilio Redondo, el único representante español en snowboard, con un duodécimo puesto en banked slalom y un decimocuarto en border cross. El toledano de 25 años, que ha estudiado un Grado en Ingeniería Agrónoma, perdió el pie izquierdo a los 19 por un accidente y tan solo cuatro temporadas después ya estaba ganando el oro en una prueba de la Copa de Europa.
También es parte del Equipo Allianz Higinio Rivero, que ha sido el primer español de la historia en disputar tres deportes diferentes en Juegos Paralímpicos y el pionero además en el biatlón, disciplina que cierra con una 16ª posición en persecución, una 20ª en sprint y una 23ª en la prueba individual. En esquí de fondo, por su parte, logró ser 20º en los 20 kilómetros y 24º en sprint entre los hombres que compiten sentados.
El vizcaíno era instructor de vuelo y gran aficionado a practicar deporte en la naturaleza. En 2013, con 31 años, sufrió un accidente de escalada que le causó una lesión medular y, tras una larga recuperación, probó algunos deportes paralímpicos hasta que se decantó por el piragüismo, con el que ha representado a España en París 2024 y Tokio 2020, con un cuarto y un sexto puesto, respectivamente. Desde hace varios años compatibiliza el piragüismo con el esquí de fondo y el biatlón.
El otro miembro de este equipo que busca ayudar a los deportistas con mayor proyección a alcanzar el alto nivel es Javier Marcos, que fue descalificado en el eslalon por saltarse una puerta y tampoco pudo finalizar el gigante a causa de una caída. Con 23 años, el madrileño sufrió un accidente de bicicleta que le provocó una paraplejia. Una vez rehabilitado, comenzó a practicar bádminton y después decidió recuperar el esquí alpino, hasta debutar en 2024 en la Copa del Mundo.
Alejandra y Victoria cumplen un sueño
La delegación española la completaron Alejandra Requesens y su guía, Victoria Ibáñez, en la categoría de mujeres con discapacidad visual, en la que terminaron undécimas en gigante y duodécimas en eslalon. Las madrileñas, de 23 y 26 años, respectivamente, recibieron una invitación de última hora por parte de la organización, y supieron aprovecharla al máximo para competir, cumplir un sueño y coger experiencia de cara a futuras competiciones internacionales.
Ambas entrenan en Sierra Nevada con el Club Monachil y la Federación Andaluza de Deportes de Invierno. Alejandra se dedica a la banca de inversión en Londres, mientras que Victoria trabaja para una multinacional tecnológica en Madrid.
Por su parte, Victoria Ibáñez decía que, tras recibir la llamada de Alejandra en la que le notificó que tenían plaza para los Juegos, “todo fue muy rápido”. “No llegaron los nervios hasta que llegas allí y te das cuenta de que, realmente, te encuentras en la Villa y tienes la posibilidad de dar visibilidad a este deporte”. En este sentido reconoce que el ambiente de todo el equipo “ha sido increíble”. “A mí me impresionó mucho la meta y ver a toda esa afición animando”, indicó.
Estos ocho deportistas, todos ellos debutantes en Juegos de Invierno, y su imponente juventud, dejaron patente que nuestro país dispone de un futuro prometedor sobre la nieve que dará mucho que hablar en los próximos años.
Más mujeres que hombres
Milán Cortina 2026 fue la primera vez en la historia en que una delegación paralímpica española contó con mayor porcentaje de participantes femeninas que masculinos. El equipo nacional estuvo presente en cuatro de las seis modalidades del programa de invierno, todas a excepción del curling en silla de ruedas y el hockey sobre hielo, y mejoró con estos ocho participantes las cifras de las dos últimas ediciones: en Pekín 2022 contó con dos deportistas con discapacidad y en PyeongChang 2018, con tres.
Además, estos fueron los primeros Juegos Paralímpicos en los que participó la Real Federación Española de Deportes de Invierno, a la que pertenecen los ocho clasificados, tras la integración en su seno de las modalidades que hasta 2023 gestionaban las diferentes Federaciones Españolas de Deportes de Personas con Discapacidad.
Recepción social e institucional
Tras la clausura de los Juegos, celebrada en el Cortina Curling Olympic Stadium, la llama paralímpica se apagó y los Alpes Franceses tomaron el relevo para la próxima edición que tendrá lugar 1 al 10 de marzo de 2030.
Los ocho deportistas españoles, junto al equipo de apoyo de 16 personas (entrenadores, servicios médicos, skimans, personal técnico y de oficina) que estuvo en Italia, regresaron a nuestro país el día 16 de marzo donde fueron recibidos por decenas de aficionados, familiares y medios de comunicación en la zona de llegadas de la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas.
Al día siguiente la delegación española recibió una calurosa bienvenida por parte de distintas instituciones, en un recorrido que comenzó en el Palacio de la Zarzuela donde los Reyes recibieron en audiencia a todo el equipo.
Posteriormente se desplazaron el Ayuntamiento de Madrid donde fueron recibidos por la vicealcaldesa, Inma Sanz, acompañada por el presidente del Pleno, Borja Fanjul, y la concejala delegada de Deporte, Sonia Cea.
De ahí se marcharon hasta la sede del Consejo Superior de Deportes en la que tuvieron una calurosa bienvenida por parte de empresas patrocinadoras del Plan ADOP, en un evento que contó con la presencia del secretario de Estado para el Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, y de la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, quien tuvo palabras de felicitación “para toda la familia paralímpica”. “Lo vivido estas semanas es la recompensa al gran trabajo que estáis realizando y que no debe pasar desapercibido”, agregó, antes de dirigirse a los deportistas para decirles que “son un orgullo para este país”.
Por la tarde llegó el turno del Palacio de la Moncloa donde fueron felicitados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, culminando así un día completo de homenajes por la gran actuación en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026.