La Cadena de Custodia en el CLP: compromiso real con un papel más sostenible
En el Centro Logístico y de Producción de la ONCE (CLP) la sostenibilidad no es un requisito más, sino una responsabilidad asumida con orgullo por todos quienes formamos parte del proceso de impresión de los cupones. Este mes, además, tenemos un motivo especial para celebrarlo: hemos superado con éxito la auditoría de continuidad de nuestras certificaciones FSC y PEFC, un reconocimiento que reafirma que hacemos las cosas bien… y que lo hacemos por convicción.
Por qué importa la certificación FSC y PEFC
Cada vez que se imprime un cupón, la ONCE ha tomado una decisión ambiental. Los sellos FSC y PEFC garantizan que el papel procede de bosques gestionados de manera sostenible, donde se protege la biodiversidad, las condiciones laborales y la regeneración del recurso forestal.
Para la ONCE, que imprime cientos de millones de cupones al año, esta decisión adquiere una relevancia enorme. No se trata solo de cumplir un requisito, sino de asegurar que nuestra actividad diaria deja una huella positiva y responsable en el planeta.
La trazabilidad: un trabajo silencioso… pero esencial
El último informe de auditoría confirma nuevamente que el CLP mantiene un sistema de trazabilidad sólido, minucioso y bien documentado. Cada bobina que entra en los almacenes se registra con precisión: certificación, número de albarán, lote, proveedor, declaración del material, fecha de entrada, etc. Esto implica dedicación, coordinación entre departamentos y una atención constante al detalle. Es un trabajo que no siempre se ve, pero sin él, ninguna certificación sería posible.
Y a pesar del esfuerzo, todos lo asumimos con ilusión, porque sabemos que estamos contribuyendo a un futuro más sostenible. Cada dato registrado, cada control verificado es un paso más hacia un planeta que queremos dejar mejor de como lo encontramos.
El impacto real de escoger bien el papel
En 2025 hemos utilizado material certificado para producir 627 millones de cupones, lo que se traduce en la impresión de 63 toneladas de papel FSC, 430 toneladas de papel PEFC y 114 toneladas de papel FSC reciclado.
Usar papel certificado significa que toda esta materia prima procede de bosques gestionados de forma responsable. Para entender su impacto basta un ejemplo ilustrativo. Si estas 607 toneladas se hubieran producido con papel NO certificado, ocurriría lo siguiente:
• Se dejaría de garantizar el origen sostenible de unas 1.200–1.500 hectáreas anuales de bosque gestionado.
• La ONCE no tendría la certeza de prácticas de conservación, regeneración y ausencia de tala ilegal.
• El uso de 114 toneladas de papel reciclado FSC supone evitar aproximadamente 200 toneladas de CO₂ (equivalente a más de 1.500 viajes en coche entre Madrid y Valencia).
• Los sellos FSC y PEFC aseguran una reducción media del 20–30% en impactos asociados a pérdida de biodiversidad, según sus propios estándares comparativos frente a papel no certificado.
En resumen: la certificación transforma nuestro volumen de papel en un beneficio ambiental medible y real.
Un esfuerzo colectivo que merece ser contado
La ONCE, en sus actividades productivas desarrolladas en el CLP, gestiona uno de los procesos de impresión más complejos de España sin renunciar a la sostenibilidad. La auditoría recién culminada en enero concluye sin no conformidades y con una recomendación clara: debemos mantener la certificación.
Esto es gracias al trabajo coordinado de todas las unidades del CLP: almacén, taller de rotativas, taller de acabado, administración, prevención y control de documentación. Cada persona ha puesto su parte para que este reconocimiento siga siendo una realidad. Porque imprimir cupones es nuestro trabajo, hacerlo de manera responsable es nuestro compromiso.