Para la educación, el empleo y el bienestar social... La ONCE ofrece un amplio abanico de prestaciones a sus afiliados y afiliadas
La ONCE cuenta con un conjunto de prestaciones que tienen como objetivo ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas ciegas y con discapacidad visual dirigidas a necesidades específicas que puedan surgir a lo largo de cualquier etapa de la vida.
Actualmente, hay un extenso catálogo de prestaciones económicas cuyo cometido es apoyar la igualdad de oportunidades en el entorno laboral y educativo, también fomentar y garantizar servicios esenciales a todos aquellos que cumplan los requisitos económicos y específicos de cada tipo de prestación.
Podemos resumir el catálogo completo en tres grupos de prestaciones: Educativas, Apoyo al Empleo y Apoyo al bienestar social y la autonomía personal.
Dentro de las prestaciones educativas encontramos apoyos económicos para formación reglada; desde educación infantil, pasando por ESO, Bachiller y FP, Grado universitario y superior y tesis doctoral. Además, para alumnado con necesidades educativas especiales se incluyen tratamientos. Todas las etapas educativas poseen conceptos e importes concretos (comedor, transporte, material didáctico...).
En el grupo de prestaciones destinadas al ámbito de Empleo podemos encontrar ayudas para formación no reglada (Máster, oposiciones, etc.), ayudas para el autoempleo, estudios de idioma en el extranjero, etc. Están orientadas a apoyar tanto el inicio como la mejora de la situación laboral de los afiliados.
Para las prestaciones de bienestar social hallamos un amplio abanico de ayudas económicas; Adquisición de material óptico y/o tiflotécnico, transporte, audífonos, servicio de ayuda a domicilio... Es el grupo más diverso en cuanto a finalidad de las prestaciones y se adapta a las circunstancias de cada persona que la precise.
Cada una de ellas tiene ciertos requisitos que se pueden consultar a través de los trabajadores sociales de los centros de ONCE. Se trata, en definitiva, de un programa dirigido a garantizar el desarrollo de aquellas personas que lo necesiten en momentos que, por ciertas circunstancias, se encuentre en una situación más vulnerable.