Jornada Bienestar Digital organizada por FEJAR
La jornada abordó los nuevos retos relacionados con las adicciones comportamentales acerca del uso problemático de dispositivos digitales y las conductas de riesgo en jóvenes.
El pasado martes 2 de junio se celebró en el Ministerio de Juventud e Infancia la jornada “Bienestar Digital: Evidencia científica, negocio y compromiso social”, organizada por la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR) con la colaboración del Ministerio de Juventud e Infancia y la ONCE.
El acto inaugural corrió a cargo de Rubén Pérez Correa, secretario de Estado de Infancia y Juventud, junto a Gerardo Rodríguez, presidente de FEJAR, quienes dieron la bienvenida a una jornada que reunió a diversos expertos para reflexionar sobre los desafíos que plantea el entorno digital en la protección de niños y adolescentes.
Durante las distintas ponencias, se puso de relieve el creciente impacto de la tecnología en los más jóvenes, y los factores de riesgo asociados a una exposición continuada a las pantallas. Los especialistas coincidieron en señalar que esta situación responde, en gran medida, a una normalización social del uso intensivo de dispositivos digitales, que ha convertido su consumo en una práctica habitual desde edades tempranas.
Especial preocupación generó el acceso de los menores a esa tecnología a través de videojuegos y redes sociales, ámbitos en los que operan grandes plataformas digitales apoyadas en algoritmos diseñados para fomentar la permanencia, lo que puede derivar en comportamientos adictivos y pérdida de control.
Ante este escenario, los expertos reconocieron que una prohibición total del uso de pantallas resulta hoy en día poco viable, dada la omnipresencia del entorno digital en la vida cotidiana. Por ello, subrayaron la importancia de apostar por la prevención como eje central de actuación. En este sentido, se destacó la necesidad de un enfoque conjunto y coordinado, en el que participen todos los actores implicados: familias, sistema educativo, administraciones públicas y el propio sector tecnológico. Solo a través de esta colaboración será posible anticiparse a los riesgos y promover un entorno digital más seguro y saludable para la infancia.
La jornada concluyó con un mensaje claro: el bienestar digital no es solo un desafío individual, sino un compromiso social compartido que, sin demonizar la tecnología, exige acción, concienciación y responsabilidad colectiva,