Flamenco Cardamomo de Madrid se convierte en el primer tablao 100% inclusivo del mundo
El tablao flamenco Cardamomo de Madrid presentó, el pasado 16 de abril, un proyecto de accesibilidad que le sitúa como el primer tablao flamenco 100% inclusivo del mundo, con medidas orientadas al acceso universal a la cultura para personas con discapacidad.
El proyecto se ha desarrollado con la colaboración del Grupo Social ONCE, entidad que participó desde el inicio en su impulso, además de contar con apoyo institucional como el de la Comunidad de Madrid y el Gobierno de España y financiación vinculada a fondos europeos.
El acto, conducido por la actriz y periodista Patty Bonet, se enmarcó en el Festival Internacional de Madrid de Arte Inclusivo (Fima) y sirvió para dar a conocer un modelo de espacio en el que “el flamenco debe ser una experiencia abierta, compartida y accesible para todos” y en el que “la cultura es para todos y todos los días”.
Bonet subrayó además que “la inclusión consiste en adaptar el espacio para que todas las personas puedan habitarlo en igualdad de condiciones” y defendió que el flamenco “debe ser vivido por todos”.
El proyecto plantea un modelo de espacio inclusivo en el que el espectáculo puede percibirse a través de distintos sentidos, incorporando accesibilidad desde el cuerpo y el tacto y permitiendo comprender el flamenco desde múltiples formas de percepción.
Cardamomo incorpora medidas de accesibilidad desde el inicio de la experiencia, con protocolos de atención al público, formación del personal de sala y adaptación del espacio físico y digital, con el objetivo de garantizar la atención de inicio a fin a cualquier persona, independientemente de su discapacidad.
Entre las medidas figuran sistemas de bucle magnético para personas con discapacidad auditiva, chalecos hápticos que permiten sentir la música mediante vibraciones, mandos pulsadores para la atención en sala, baños adaptados y ausencia de barreras arquitectónicas, con el objetivo de que “la accesibilidad sea lo más real y cercana posible”, según explicó el director de administración, Jaime Olmos.
Asimismo, el espacio cuenta con señalética adaptada, planos táctiles y recursos de mediación que facilitan la comprensión del espectáculo, además de asientos reservados en primera fila para personas con resto visual, que pueden gestionarse previamente a través de la web, también adaptada.
El proyecto incorpora también herramientas para comprender el espectáculo a través del tacto y otros canales de percepción, en un modelo que busca que el arte pueda experimentarse más allá de lo visual o lo auditivo.
Durante el acto participaron intérpretes de lengua de signos en una presentación centrada especialmente en la accesibilidad para personas con discapacidad visual y auditiva.
Por su parte, la especialista en cultura y estilo de vida y colaboradora de la ONCE, Ana González Arenas, impulsora del proyecto, subrayó que “la cultura tiene que ser accesible a todos” y añadió que “somos personas, da igual la discapacidad que tengamos”.
El director de administración, Jaime Olmos, explicó que la iniciativa surgió en 2023 a partir de una conversación y se ha desarrollado durante tres años de trabajo, y destacó que “tomar medidas en accesibilidad siempre es positivo desde un punto de vista social y humano”.