Redoble de Hamaika Danborrada de la ONCE en las calles de San Sebastián
Por sexto año consecutivo la compañía más inclusiva vivió intensamente su día más especial con apoyo de personal voluntario
La compañía Hamaika Danborrada Elkartea de la ONCE de Donostia salió por sexto año consecutivo a las calles más céntricas de la ciudad con motivo del día de San Sebastián, sumándose a un año en el que las cifras han sido más que redondas ya que se conmemoraba el centenario de la primera izada de bandera de 1926, y cabe considerar las cifras récord de participación, con un total de 167 compañías, cerca de 21.300 personas en las tamborradas de adultos y más de 5.000 niños y niñas en la infantil.
Fernando Arrieta, Tambor Mayor y principal precursor de Hamaika Danborrada, dirigió la compañía con el rigor que el evento requiere, mostrando el orgullo de su donostiarrismo cada vez que alzaba su bastón de mando, y haciendo sonar las marchas del maestro Sarriegi en cada esquina o rincón del recorrido. “Mi responsabilidad es que toda esta gente toque y salga todo bien”, aseguraba Arrieta y añadía: “esto ha venido para quedarse y con la ayuda de todos, voluntarios y demás que también tocan, hace que suene todo muy bien. Además, empezamos a ensayar en noviembre, con lo cual...”.
Muchas personas al ver desfilar a Hamaika Danborrada se preguntan cómo es posible que puedan hacerlo tan bien si no ven al Tambor Mayor. Detrás de ello hay un trabajo intenso que, en esta ocasión, arrancó en el mes de noviembre, con dos ensayos por semana. Para ello, Arrieta además de gesticular con el bastón de mando, lleva un silbato colgado al cuello, con el cual marca las entradas, el ritmo, etc., y a su vez se apoya en Imanol San Julián que es ciego y vendedor de la ONCE, toca el tambor, y de viva voz va marcando también los tempos, o las entradas, creándose un trabajo en equipo que llega a todos sus miembros. “Es una experiencia que se vive en todo Donosti y es muy bonito. En mi caso, sigo las claves que el director hace para que el que está a mi lado sepa cuántos toques tiene que dar y cuantos no”, explica San Julián.
El desfile en primera persona
En cuanto al desfile, los tambores, barriles o aguadoras marchan en filas de a cuatro, de tal manera que quienes tienen discapacidad visual se posicionan en el centro y van flanqueados por miembros que ven, tocan y a su vez les orientan y apoyan, para que puedan caminar y tocar al unísono sin que haya sustos de por medio.
Paula García es aguadora, toca el barril, y ha sido la segunda vez que ha salido como miembro de apoyo, en esta ocasión de la afiliada Ana Cobos, es decir, que va tocando a la vez que garantiza que su compañera que no ve no se choque con ningún elemento urbano y desfilen de manera recta. “Sobre todo, lo que hacemos es que cuando caminamos tocando, les guiamos para que no se choquen, intentando que las filas vayan rectas. Normalmente lo hacemos hablando o estando pegadas”, cuenta Paula García. “Sí, ella me avisa si hay un escalón, si hay que hacer un giro a la izquierda...”, añade Ana.
La labor de los voluntarios y voluntarias también se amplía al backstage o a la parte que no luce en las calles, puesto que también trabajan en otras lides como ayudando a enfundarse los trajes y los vestidos, colocar los pañuelos o los gorros, o colaborar reparando año tras año los tambores y barriles para que luzcan perfectos si el tiempo lo permite en una ciudad donde la lluvia es parte del decorado, como explica la directora de la ONCE de Donostia y tambor Andrea Parte.
“Es una gozada salir a la calle el sexto año consecutivo”, explica la consejera territorial Pilar Salaberria quien, en esta ocasión y por primera vez, desfiló como Abanderada, luciendo el escudo de Hamaika Danborrada con un gran Oncelio y haciendo las veces de portavoz al encuentro de las compañías de Kutxabank y de la Universidad de Deusto con las que se cruzaron para tocar al unísono la Marcha de San Sebastián.
Junto al Tambor Mayor y la Abanderada, Nekane Pariente, también afiliada, volvió a ejercer de Cocinera Mayor, dirigiendo a las herradas, apoyándose también en el personal voluntario, y a su vez siguiendo a la banda Bosko Anitz de Urnieta, con cuyos sones se fue guiando a lo largo de todo el recorrido. Para Nekane el objetivo es "disfrutar de la tamborrada para que los demás lo pasen también bien".
► Varios momentos del desfile de Hamaika Danborrada
Hamaika Danborrada copó los titulares de muchos medios de comunicación que quisieron dar cuenta de su gran labor durante un día que quedará para el recuerdo y esbozando una amplia sonrisa recordando parte de la letra de la Marcha de Raimundo Sarriegi, “gu beti pozez, beti alai”, es decir “siempre contentos, siempre felices”.