Pequeños cambios, grandes logros: Fundación ONCE premia dos tesis doctorales sobre personas frágiles y con autismo
Dentro de los galardones otorgados por la Real Academia de Doctores de España
Nerea López Bouzas y Aurora Polo Rodríguez son dos investigadoras con perfiles y caminos distintos que, sin embargo, convergen en el sueño de mejorar con su trabajo el día a día de personas vulnerables como las diagnosticadas de Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) o las consideradas frágiles, que son aquellas que tienen mayor riesgo de desestabilizarse ante accidentes, infecciones o un cambio en su medicación.
Y por eso, porque han materializado sus sueños en dos tesis doctorales que proponen pequeños cambios para conseguir grandes logros, las doctoras López y Polo han recibido ex aequo el Premio Fundación ONCE 2025 a la Investigación, concedido por la Real Academia de Doctores de España y entregado en Madrid el pasado 28 de enero.
Con la concesión de este galardón, Fundación ONCE pretende apoyar proyectos que, de una u otra manera, mejoren la calidad de vida de personas con discapacidad, tal y como explica Isabel Martínez Lozano, directora de Programas con Universidades y Promoción del Talento Joven de la entidad. "Desde la dirección de programas con universidades y promoción del talento de Fundación ONCE llevamos más de diez años ya apostando por la ciencia inclusiva y promoviendo proyectos, medidas, acciones que redunden en una mayor proyectos científicos que mejoren la calidad de vida de las personas con discapacidad y en ese sentido dentro de las acciones que hacemos desde el departamento pues reconocemos premiamos las tesis doctorales que abordan temas en este sentido que abordan cuestiones que tienen transferencia que tienen una oportunidad de transferir ese conocimiento para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad", asegura.
Los premios se entregaron en el acto de apertura del curso 2026 de la Real Academia de Doctores de España, celebrado en el Paraninfo de la Universidad Complutense de Madrid, y reconocen a tesis calificadas con sobresaliente cum laude distinguidas por su excelencia científica y carácter innovador.
Entre estas tesis figuran las de las doctoras López bouzas y Polo Rodríguez, que han sido merecedoras del galardón en la categoría ‘La discapacidad, la accesibilidad universal y la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad’, impulsada por fundación ONCE para reconocer el esfuerzo de investigadores que deciden poner su trabajo al servicio de la discapacidad.
Las tesis
Nerea López Bouzas es doctora en Educación y Psicología por la Universidad de Oviedo y profesora ayudante en el mismo campus. Ha diseñado un juego digital inmersivo para mejorar la comunicación de personas con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) que han utilizado chavales de entre tres y 17 años de tres centros públicos de Educación Especial de Asturias con buenos resultados, según cuenta ella misma. "Los resultados han sido positivos, pues incrementaron sus habilidades lingüísticas y socioemocionales y, por tanto, su nivel comunicativo, independientemente del grado de TEA, su edad o tipo de lenguaje. Estos resultados positivos respaldan la utilidad de este enfoque lúdico dentro de la educación especial, allanando el camino para un futuro donde la enseñanza y el disfrute se entrelazan en una experiencia educativa única y enriquecedora", explica.
Titulado ‘Un entorno gamificado aumentado para estimular la competencia comunicativa de alumnado con Trastorno del Espectro Autista’, el trabajo de la doctora López Bouzas analiza, por tanto, el potencial que tiene el uso de un Entorno de Aprendizaje Gamificado y Aumentado (EGA) en la mejora de la comunicación del alumnado con TEA. Concluye que, efectivamente, la combinación de gamificación y realidad aumentada incrementa las competencias comunicativas de los escolares, independientemente del nivel del trastorno del espectro del autismo, edad o tipo de lenguaje que manejen.
La presente investigación parte de la creación del juego digital inmersivo de Grumeta Capital en busca del tesoro perdido, diseñado para estimular la comunicación en personas con TEA, es decir, con trastorno del espectro autista. Incluye texto, pictogramas, locuciones, imágenes, vídeos, enlaces a recursos audiovisuales e interactivos y también de realidad aumentada, lo cual permite observar animales, personajes y elementos de la selva en tres dimensiones. Desde el comienzo del videojuego, el usuario se sumerge en una aventura pirata donde es el protagonista de la historia.
El juego integra distintas misiones que requieren de la realización de tareas para obtener premios y recompensas acordes a esta narrativa. Este juego se testeó con 54 alumnos y alumnas de entre 3 y 17 años de tres centros públicos de educación especial del contexto asturiano. "La investigación parte de la creación del juego digital inmersivo de Grumeta Capital en busca del tesoro perdido, diseñado para estimular la comunicación en personas con TEA, es decir, con trastorno del espectro autista. Incluye texto, pictogramas, locuciones, imágenes, vídeos, enlaces a recursos audiovisuales e interactivos y también de realidad aumentada, lo cual permite observar animales, personajes y elementos de la selva en tres dimensiones. Desde el comienzo del videojuego, el usuario se sumerge en una aventura pirata donde es el protagonista de la historia -expuso López Bouza-. El juego integra distintas misiones que requieren de la realización de tareas para obtener premios y recompensas acordes a esta narrativa. Este juego se testeó con 54 alumnos y alumnas de entre 3 y 17 años de tres centros públicos de educación especial del contexto asturiano.
Por su parte, Aurora Polo Rodríguez es doctora en Tecnologías de la Información y la Comunicación por la Universidad de Jaén y máster en Ingeniería Informática por la misma institución. Especializada en tecnologías no invasivas, su investigación busca contribuir a la mejora de la autonomía y la calidad de vida de las personas en situación de fragilidad, un término que en el ámbito médico se refiere a quienes, por factores como la edad avanzada, enfermedades crónicas o la pérdida de capacidad física o cognitiva, presentan un mayor riesgo de desestabilización ante situaciones como una caída, una infección o un cambio de medicación.
En su trabajo, propone un sistema de tecnologías no invasivas y personalizadas destinado a mejorar la autonomía y calidad de vida de personas frágiles y prioriza, además, aspectos como que el sistema sea asequible económicamente, poco invasivo y que se pueda integrar fácilmente en los entornos reales. "Nuestra investigación busca que las personas en situación de fragilidad puedan vivir de forma más segura y autónoma. Para lograrlo desarrollamos modelos de inteligencia artificial integrado en sensores ambientales y dispositivos de bajo coste y alta calidad. Estos sistemas permiten monitorizar la salud sin recurrir a cámaras ni micrófonos que invaden la privacidad en el hogar", explicaba Aurora Polo.
En concreto, su propuesta es un sistema distribuido que incorpora sensores multimodales, como dispositivos de audio, visión, localización, y sensores ambientales, junto con modelos avanzados de reconocimiento de actividades adaptados tanto a individuos como a espacios con múltiples ocupantes. Cada una de las propuestas de sensorización y trazabilidad de usuarios se ha evaluado en casos de estudio que permiten explorar su viabilidad, sensibilidad y precisión en entornos reales.
Un modelo, por tanto, al alcance de todos, para que vivir en casa con calidad no sea un lujo, sino un derecho. "Lo verdaderamente innovador es que transformamos estos datos de actividad en información útil e interpretable para cuidadores profesionales. Esto nos permite ofrecer una atención mucho más personalizada y actuar justo a tiempo cuando surge una necesidad real. En definitiva, el objetivo de mi tesis es que esta tecnología no sea un lujo, sino una herramienta real y humana. Queremos que vivir en casa con seguridad sea un derecho y no un privilegio, mejorando la calidad de vida y la independencia de quienes más lo necesitan", afirma la investigadora.
Los Premios de la Real Academia de Doctores de España pretenden impulsar la investigación y, sobre todo, galardonar el arduo trabajo que supone la realización de una tesis doctoral.