Lotería con apellidos: social, segura y responsable
El mundo busca cada vez más certezas en un momento de incertidumbres; las personas tratan de aferrarse a realidades constatables y verificadas para casi toda su actividad cotidiana, desde el acceso a la información -que no sea un bulo interesado-, el acceso a la educación o simplemente hacer la cesta de la compra, aspectos todos ellos marcados por la exigencia de calidad, sostenibilidad y excelencia constatables. La confianza en el buen hacer de las marcas, de los profesionales o de las instituciones y su labor debe ser refrendada día a día por una realidad de gota malaya en la tarea que la sociedad espera de ellos. Y la ONCE no está fuera de este hábitat. La gestión de una concesión para explotar loterías es el motor de una Organización que acumula ya 87 años centrada en la inclusión de las personas con discapacidad (entre otras) en la sociedad. Por eso, gestionar las loterías más sociales, seguras y responsables del mundo, avaladas por el cumplimiento de los más exigentes estándares internacionales, es una carta de presentación y de certidumbre; una demostración de que estos apellidos de lotería social, segura y responsable han sido ganados a pulso, día a día, que no son palabras huecas, sino que forman parte del ADN de la Organización.
Superar con nota -año a año- las minuciosas auditorías a las que se somete un modelo único en el mundo, capaz de revertir en acción social cada euro que recoge en la calle procedente de la comercialización de loterías, es un motivo de satisfacción pero, sobre todo, un respaldo de garantía para los clientes, para los ciudadanos y ciudadanas que se acercan cada día a nuestros vendedores para seguir compartiendo una gran cadena de solidaridad. Ciudadanos conocedores de que son los partícipes, los eslabones principales de una obra mucho más grande, que se ha fraguado sobre los pilares de la transparencia y la seguridad porque, para nosotros, nuestros clientes colaboradores son el principio y el fin, son parte de la ONCE.
De ahí los apellidos: somos sociales porque cada euro que ingresamos se multiplica por muchos más en forma de servicios para personas ciegas o con discapacidad en todos los ámbitos de la vida, como la cultura, la enseñanza, la autonomía personal o el empleo. Un ejemplo, esta misma semana, una joven con ceguera y discapacidad intelectual (que vive en un piso tutelado) se prepara para trabajar en una floristería gracias a nuestra formación y el trabajo de nuestros profesionales (profesores, técnicos de rehabilitación, psicólogos…). Somos loterías seguras porque garantizamos los derechos de los clientes con transparencia en la información y en los procesos de todo nuestro trabajo (les animamos a visitar nuestra web). Y somos responsables porque asumimos todo ello y nos sometemos voluntariamente a los más altos estándares de exigencia de responsabilidad social del mundo, con una modelo de lotería que garantiza que este juego sea siempre eso, un juego, y que no se convierta nunca en un problema social, familiar o personal.
En definitiva, nos empeñamos cada día en mantener la confianza de la sociedad en nuestra tarea, que arranca de la gestión de loterías, pero que va mucho más allá de la comercialización de estos productos: representa un modelo único en el mundo que ofrece garantía de seguridad, de comportamiento ético y sostenible y, muy importante, de solidaridad. Con una marca que es confianza: ONCE; y una lotería con apellidos, que son robustos e inseparables: lotería social, segura y responsable. Con sello de garantía.