Panorámica de asistentes y autoridades en la sala de reuniones en la que se ha celebrado el VIII Foro Social de Mujeres con Discapacidad en Valencia
Las mujeres y niñas con discapacidad denuncian en Valencia el silencio cómplice ante la violencia y exigen verdad, justicia y reparación
En el VIII Foro Social de Mujeres con Discapacidad
Mujeres de todo el país han denunciado en Valencia el silencio cómplice que sigue encubriendo la violencia contra mujeres y niñas con discapacidad, una realidad que exige detección inmediata, investigación rigurosa, fin del encubrimiento institucional, acceso real a la justicia, supervisión independiente de centros cerrados, canales de denuncia accesibles, formación específica y la ruptura definitiva del silencio.
Este mensaje quedó recogido en la lectura pública del manifiesto durante la segunda jornada del VIII Foro Social de Mujeres con Discapacidad, que durante tres días, del 24 al 26 de noviembre, ha reunido en Valencia a activistas, organizaciones y referentes institucionales comprometidas con la defensa de los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad. El encuentro combinó debates, espacios seguros, formación y actividades culturales con el objetivo de avanzar en políticas efectivas frente a todas las formas de violencia.
En este Foro, organizado por la Fundación CERMI Mujeres (FCM), han participado más de 230 mujeres participantes, procedentes de diez CERMIs autonómicos, entre ellos Canarias, Galicia, Navarra, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, Región de Murcia, Comunidad Valenciana y Andalucía.
“La verdadera luz de Valencia no entra hoy por estas ventanas, está sentada en estas sillas, es la luz que denuncia la injusticia y alumbra el futuro”, señaló el presidente de CERMI Comunidad Valenciana, Luis Vañó, en la apertura del encuentro en el que reclamó "un entorno que nos invite a vivir y el derecho a la normalidad, el derecho a ser ciudadanas ”.
Ana Peláez, vicepresidenta ejecutiva de la Fundación CERMI Mujeres, puso el foco en las cifras y en la urgencia de actuar. “Una de cada cinco mujeres vive con una discapacidad, algunas se ven y otras no, pero todas somos mujeres con derechos”, recordó. Subrayó además que “el silencio te hace cómplice, si sabes que una mujer o una niña con discapacidad sufre violencia y no lo denuncias, formas parte del problema”. Y alertó de que la violencia en entornos cerrados “muchas veces se esconde tras el buen nombre de la institución” y dedicó el Foro a la memoria de Teresa Navarro Ferreros, a título póstumo, a quien se rindió un sentido y emocionado homenaje en la jornada de clausura.
Por su parte, la defensora de las Personas con Discapacidad de Valencia, Gemma Mas, vinculó la violencia estructural y las desigualdades con la falta de accesibilidad en las emergencias climáticas. Relató cómo la DANA demostró que “las catástrofes no crean desigualdades, solo las sacan a la luz”, denunciando que los planes de evacuación y refugio estaban diseñados “por gente normativa, sin discapacidad, para gente normativa sin discapacidad”.
Y destacó el valor del Plan Inclusivo de Emergencias impulsado por CERMI, una herramienta pionera que incorpora de forma explícita la perspectiva de género y discapacidad. “Las emergencias deben nacer desde el punto de vista de las personas con discapacidad, especialmente de las mujeres, que conocen mejor que nadie las rutas seguras y las barreras reales”, afirmó.
Lectura del Manifiesto 25N
La lectura del Manifiesto de las Mujeres y Niñas con Discapacidad estuvo conducida por Blanca San Segundo, patrona de la Fundación CERMI Mujeres, y en su lectura participaron Vanesa Peiró, de FESORD CV, Khady Samb Sow, de la ONCE, Sabrina Balen, de Impulsa Igualdad CV, Mari Carmen Barceiro, de ASPAYM, Yaiza María Coronel, de FEVADACE, y Leandra Mauro, de Plena Inclusión Comunidad Valenciana.
El manifiesto denuncia que las mujeres y niñas con discapacidad sufren violencias graves y sistemáticas en entornos cerrados y segregados, invisibilizadas por el silencio institucional y la falta de supervisión. Tal como recordó Ana Peláez, en muchos de esos espacios “nadie entra y nadie sabe lo que ocurre”. El texto exige detección inmediata, investigación rigurosa, enjuiciamiento efectivo y reparación para las víctimas. También reclama supervisión independiente, canales accesibles de denuncia, la prohibición de mediaciones encubiertas y la garantía de que ninguna mujer sea desacreditada por su discapacidad
Lourdes Márquez de la Calleja, nuestra protagonista de este mes, acaba de ser designada nueva portavoz del área de Economía Social del Comité Económico y Social Europeo (CESE), algo que ella considera “un privilegio”, aunque reconoce que “es fruto de un camino”. “Las cosas no pasan de un día para otro, cada uno va construyendo su camino con el entorno y las posibilidades que te brindan, y llegar a este momento ahora es una responsabilidad, un compromiso, pero, sobre todo, una oportunidad”, asegura.
Un año más, el Día de la Igualdad Salarial y el Día Internacional de las Mujeres protagonizan un total de 11 millones de cupones de la ONCE (cinco millones y medio cada uno), los días 22 de febrero y 8 de marzo, respectivamente, para reivindicar mensajes de igualdad con perspectiva de género en todos los ámbitos.
La vicepresidenta ejecutiva de la Fundación CERMI Mujeres (FCM), Ana Peláez Narváez, compareció el 26 de febrero ante la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados para presentar y defender una posible ley de reconocimiento, reparación e indemnización a las víctimas de esterilización forzada o no consentida incapacitadas legalmente por razón de discapacidad. En su intervención, Peláez solicitó el apoyo de los grupos parlamentarios para que esta iniciativa, orientada a la justicia restaurativa, “memoria, justicia y reparación”, continúe su curso legislativo y se convierta en una norma estatal.