Foto de familia del acto de presentación de la Tarjeta Iberoamericana de Discapacidad

La Tarjeta Iberoamericana de Discapacidad ya es una realidad

Se ha presentado en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno

El objetivo la Tarjeta Iberoamericana de Discapacidad (TID) es facilitar los viajes y el acceso a la cultura, el ocio y el transporte de 90 millones de personas con discapacidad, sin tener que tramitar de nuevo su certificación en otro país de la región

La presentación, celebrada en la sede central del Grupo Social ONCE en Madrid, ha reunido a Su Majestad el Rey Felipe VI; al presidente de la República de Portugal, Antònio José Seguro; al jefe de Gobierno de Andorra, Xavier Espot; y a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, entre otras autoridades.

Impulsada por el Programa Iberoamericano de Discapacidad (PID), la tarjeta arranca con un proyecto piloto en Costa Rica, Guatemala, Panamá, República Dominicana, Uruguay y las comunidades autónomas de Cataluña, Murcia y Canarias.

Durante los tres años de prueba, los países participantes trabajarán para compartir beneficios: acceso prioritario o tarifas reducidas en el transporte público, acceso preferente a museos, teatros y espacios recreativos, facilidades en instalaciones y eventos deportivos, y uso de tecnologías de apoyo durante estancias temporales.

“Esta herramienta, que es el resultado de una década de trabajo conjunto entre gobiernos, organizaciones de personas con discapacidad y entidades multilaterales o de cooperación, representa un hito en el reconocimiento de los derechos y la participación social de las personas con discapacidad de la región iberoamericana”, señaló Natalia Guala Beathyate, secretaria Técnica del PID durante la presentación.  

Otros países miembros del PID podrán sumarse durante la prueba. Según Jesús Martín Blanco, presidente del Programa, “finalizado el período piloto, se prevé escalar el modelo de manera progresiva a toda la región y llegar a los 90 millones de personas con discapacidad iberoamericanas”.

Acto con voces propias

Mesa redonda '2026, año clave' Tras la bienvenida de Natalia Guala, secretaria Técnica del PID, y Martín Rivero, coordinador del Área de Cohesión Social y Cooperación Sur-Sur de la SEGIB, la mesa redonda "2026, año clave" abrió la conversación, moderada por la secretaria para la Cooperación Iberoamericana, Lorena Larios.

Participaron la mexicana Olga Montúfar, defensora de los derechos de las mujeres y niñas indígenas con discapacidad; Zilpa Arriola (Guatemala), consultora en Derechos Humanos que lideró el marco legal de la tarjeta; y el español Javier García Pajares, referente en inclusión y primer estudiante Erasmus con sordoceguera. También compartieron sus experiencias Magino Corporán (República Dominicana), recientemente incorporado al Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas; Magdalena Cosco (Uruguay), bailarina y primera persona con síndrome de Down en graduarse en una universidad del país; y el Embajador Luis Gallegos, diplomático ecuatoriano que participó en las negociaciones de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de 2006.

Diez años de inclusión

La tarjeta llega en el décimo aniversario del PID, que ha repasado sus acciones en un video, y cuando se cumplen 20 años de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de la que forman parte todos los países iberoamericanos.

 

El Programa nació con el impulso de México y el respaldo técnico del Grupo Social ONCE y se adoptó formalmente en la Cumbre de La Antigua (Guatemala). Desde entonces ha sumado países, el último Brasil. Ya formaban parte Andorra, Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Portugal, República Dominicana, Uruguay y España, que actualmente lo preside.

En esta década, el PID ha mejorado los sistemas de valoración y reconocimiento de la discapacidad, generado datos e investigaciones y elaborado orientaciones para abordar las violencias hacia niñas y mujeres con discapacidad. También ha creado el Observatorio Iberoamericano de Empleo y Discapacidad, basado en una estimación del Banco Mundial: la plena participación laboral de las personas con discapacidad podría elevar hasta un 7% el PIB regional.