Edadismo laboral en la empresa: cómo frenarlo y avanzar en la inclusión

El edadismo laboral es una forma de discriminación basada en la edad que afecta tanto a personas jóvenes como a profesionales con mayor trayectoria. Aunque a menudo se asocia únicamente con trabajadores “demasiado mayores”, se trata de un fenómeno mucho más amplio que impacta en la forma en que las organizaciones seleccionan, desarrollan y valoran el talento.

Cuando hablamos de edadismo laboral, nos referimos a prejuicios que condicionan decisiones sobre contratación, formación, promoción o asignación de proyectos. Decisiones que, en muchos casos, hacen que las empresas pierdan tanto el talento valioso como el talento senior.

En el Grupo Social ONCE, entendemos la inclusión como la suma de todas las personas. Y eso implica también integrar el talento de todas las generaciones.

Qué es el edadismo laboral y por qué no es solo un problema de seniors

El edadismo describe los prejuicios, estereotipos y discriminaciones basados en la edad. En el entorno laboral, puede aparecer de múltiples formas: desde asumir que una persona joven no está preparada para asumir responsabilidades, hasta pensar que una persona con más experiencia tendrá dificultades para adaptarse a cambios tecnológicos.

Por eso, el edadismo no afecta solo a las personas mayores. También limita el desarrollo de profesionales jóvenes a quienes se les niega autonomía o participación en proyectos relevantes por considerarlos “inexpertos”.

Cuando las organizaciones operan desde estos sesgos, además de generar una injusticia individual, pierden algo clave: la capacidad de combinar perspectivas distintas, aprender de la diversidad y construir soluciones más completas.

En nuestro modelo de economía social, lo importante no es la edad, sino el compromiso, el talento senior o junior y la capacidad de aportar valor a la sociedad. 

Cómo se manifiesta el edadismo en el entorno laboral

El edadismo rara vez aparece de forma explícita. Suele estar presente en decisiones cotidianas que, acumuladas, generan exclusión.

Selección y acceso al empleo

Puede aparecer en procesos de selección donde se priorizan determinadas edades o cuando sistemas automatizados descartan perfiles con trayectorias largas por considerarlos “sobrecualificados”.

Reparto de oportunidades y proyectos

A menudo, los proyectos con mayor visibilidad se asignan bajo estereotipos: innovación asociada a juventud o estabilidad vinculada a perfiles senior. Esto limita el desarrollo equilibrado del talento.

Formación y desarrollo profesional

Cuando se asume que invertir en personas con más experiencia no es rentable, se pierde una oportunidad clave: actualizar conocimiento ya existente y fortalecer la organización.

Diversidad generacional: una ventaja competitiva real

Hoy conviven hasta cinco generaciones en el entorno laboral. Lejos de ser un reto, esta diversidad es una oportunidad para construir equipos más completos.

  • Baby Boomers: aportan experiencia, visión estratégica y conocimiento profundo.
  • Generación X: destaca por su autonomía y capacidad de adaptación.
  • Millennials: impulsan nuevas formas de colaboración e innovación.
  • Generación Z: introduce nuevas miradas sobre tecnología y cultura organizativa.
  • Nuevas generaciones: que llegan con una fuerte conciencia social, de sostenibilidad y propósito.

En el Grupo Social ONCE, esta diversidad se amplía aún más al trabajar personas con y sin discapacidad, codo con codo. Es fácil imaginar cuanta creatividad, diferentes miradas y experiencias sumamos a la hora de enfrentar un reto.

De la igualdad a la pertenencia: cómo entiende cada generación la inclusión

No todas las generaciones entienden la inclusión laboral de la misma forma.

Para algunas personas, la inclusión laboral se basa en la igualdad de oportunidades: acceso equitativo a derechos, condiciones y desarrollo profesional.

Otras, normalmente más jóvenes, ponen el foco en la pertenencia: sentirse parte de un equipo donde cada persona puede aportar su identidad y su forma de ver el mundo.

Ambas visiones son necesarias y conviven en Grupo Social ONCE, es parte de nuestra cultura de inclusión

Cómo combatir el edadismo laboral en la empresa

Superar el edadismo no consiste solo en evitar la discriminación. Implica construir entornos donde todas las personas puedan desarrollarse, independientemente de su edad.

1. Procesos de selección inclusivos

  • Uso de lenguaje inclusivo en ofertas.
  • Eliminación de referencias innecesarias a la edad.
  • Revisión de algoritmos de selección que desestiman curriculums en base a la edad.
  • Entrevistas estructuradas.
  • Evaluación basada en evidencias.

El objetivo es claro: centrarse en capacidades, no en prejuicios o estereotipos. 

2. Desarrollo profesional y planes de carrera sin límites de edad

Otra forma de combatir el edadismo es apostar por el aprendizaje continuo y abrir los planes de carrera a cualquier persona, independientemente de su edad. Todos podemos aprender, a cualquier edad. Todos podemos avanzar profesionalmente. El crecimiento profesional no solo es subir en jerarquía, también es, cómo muchos de los empleados de Grupo Social ONCE demuestran cada día, atreverse a cambiar de ciudad o de departamento y tener nuevas responsabilidades.  

Fomentar el reskilling y el upskilling a lo largo de toda la vida laboral permite que las personas sigan creciendo y aportando valor.

Las organizaciones que entienden esto no solo desarrollan mejor su talento, sino que fortalecen su capacidad de adaptación.

Cualquiera de nosotros seamos trabajadores con menor o mayor experiencia no queremos sentir que hay un techo profesional por nuestra edad.

3. Cultura del día a día: donde realmente ocurre la inclusión

Más allá de las políticas, el cambio real sucede en lo cotidiano:

  • Cómo se reparten los proyectos.
  • Quién tiene visibilidad.
  • Quién lidera las iniciativas.
  • Cómo se da feedback.
  • Cómo se promueve el diálogo.

Cuando la confianza y las oportunidades se distribuyen de forma equilibrada, se construye pertenencia y se activa todo el potencial del equipo. 

4. Reconocer la trayectoria también es inclusión

Reconocer la trayectoria profesional no consiste solo en contar años, sino en valorar el conocimiento acumulado y la contribución realizada.

El talento senior es un activo estratégico: conocimiento de procesos, relaciones, cultura organizativa y aprendizajes clave.

“Gracias por dar lo mejor de ti”

La cultura del reconocimiento es una de las formas más potentes de reforzar el sentimiento de pertenencia y de renovar nuestro compromiso con las personas de la organización.

Por eso, en el Grupo Social ONCE, iniciativas como “Gracias por dar lo mejor de ti” ponen en valor el compromiso y la dedicación de las personas que forman parte de la organización, porque la ilusión no tiene edad y así lo demuestran nuestros compañeros más seniors que cada año son reconocidos por seguir al pie del cañón en Grupo Social ONCE.

Este año, celebramos más reconocimientos, serán más de 1.800 personas trabajadoras de ONCE, Fundación ONCE o Ilunion a las que decimos Gracias por dar lo mejor de ti.

Trayectorias que construyen futuro

Las personas que llevan 11, 22 o 33 años en una organización no representan solo tiempo. Representan evolución, aprendizaje y compromiso. 

Reconocer estas trayectorias no es mirar al pasado, sino construir el futuro desde lo que ya se ha aprendido, y dar un ejemplo a las nuevas generaciones de la apuesta por las personas senior del Grupo Social ONCE así cómo de que los más jóvenes estén preparados para asumir el relevo generacional en los puestos de mayor liderazgo.

Esa apuesta se materializa cuando los planes de carrera facilitan la proyección profesional, cuando se prima la antigüedad en la empresa, y cuando cada persona puede desarrollar su proyecto vital además del profesional en un entorno de confianza. 

Muchas de las personas que tienen largas trayectorias en las empresas del Grupo Social ONCE mencionan la estabilidad laboral en un entorno donde se crece personal y profesionalmente como una ventaja que se valora más con los años. Y todo ello en un ambiente que trabaja por y desde la inclusión de todas las personas y que tiene el propósito de mejorar la sociedad en la que vivimos, y eso pasa por también mejorar la vida de los trabajadores de cualquier edad.

Hacia una cultura inclusiva sin edadismo

El edadismo laboral no se combate solamente con normas. Se transforma con cultura.
Una cultura que entiende que el talento no tiene edad.

La diversidad generacional no es un reto, sino una ventaja. Y que la inclusión real ocurre cuando todas las personas pueden aportar, crecer y formar parte.

En el Grupo Social ONCE trabajamos cada día para que esa inclusión en el ámbito laboral sea una realidad. 

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